El cambio climático causa unas 315 mil muertes por año.
Así lo afirmó el Foro Humanitario Global, que preside Kofi Annan. Los países en vías de desarrollo son los más golpeados por pesadillas como el hambre, las enfermedades y los desastres naturales. Piden un freno al calentamiento global.
"La lucha contra la contaminación del ambiente y de la biosfera, contra el despilfarro de los recursos naturales, el ruido y el hacinamiento de la ciudades, debe iniciarse ya a nivel municipal,
nacional e internacional. Estos problemas, en el orden internacional, deben pasar a la agenda de las negociaciones entre las grandes potencias y a la vida permanente de la Naciones Unidas con carácter de primera prioridad. Este, en su conjunto, no es un problema más de la humanidad; es él problema..."
Veintiuno de febrero de 1972. Esa es la fecha en que el ex presidente argentino Juan Domingo Perón difundió su mensaje ambiental a los pueblos y gobiernos del mundo. Hoy, 37 años más tarde, el problema exhibe consecuencias dramáticas; al punto que el cambio climático provoca, anualmente, la muerte de unas 315 mil personas en el planeta.
Los desastres naturales, el hambre y las enfermedades son las armas con las que golpea esta pesadilla, en la que el calentamiento global
(producto de la emisión de gases provocados por el hombre) tiene la gran responsabilidad.
El panorama es sombrío y los pronósticos aterradores, ya que los expertos estiman que, hacia el año 2030, la cantidad de fallecimientos ascenderá hasta los 500 mil anuales.
Esa es la conclusión de un informe que el Foro Humanitario Global acaba de presentar en Ginebra, y del que se hicieron eco los medios de prensa europeos, entre ellos El Mundo (de España).
El gran desafío
Según esas estimaciones, el cambio climático ya afecta de manera grave el bienestar de unos 325 millones de personas, cifra que se duplicaría de aquí a 20 años. Al respecto, el ex secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y presidente de aquel foro, Kofi Annan, consideró que dicho fenómeno "se está convirtiendo en el mayor desafío humanitario de nuestro tiempo".
"Los primeros en ser golpeados y los más afectados son los más pobres del planeta, y sin embargo, son los que menos han hecho para provocar el problema", dijo a través de un comunicado. En ese sentido, el informe apuntó a que los países en vías de desarrollo cargan con más del 90% del impacto económico y humano del cambio climático, aunque aportan menos del 1% de las emisiones contaminantes que calientan el planeta.
Annan les pidió a los gobiernos que se van a reunir en la Cumbre del Clima (a realizarse durante diciembre próximo en Copenhague) que alcancen un nuevo pacto mundial eficaz, justo y vinculante que sustituya al Protocolo de Kioto, para combatir el cambio climático.
Una preocupación similar había lanzado, en febrero de 2007, la Comisión Internacional sobre Cambio Climático (CICC). Fue en París donde, tras apuntar al hombre como el principal responsable del desastre, alertó que el planeta demorará mil años en absorber los daños que éste le provocó al medio ambiente.
Aquel informe estimó que, sin una reacción enérgica, los desajustes modificarán totalmente las condiciones climáticas actuales, disminuirán los recursos de agua potable y se elevará el nivel del mar con la consecuente desaparición de islas y superficies fértiles.
Los padecimientos son cada vez mayores y según estimó la directora de la ONG británica Oxfam, Barbara Stocking, los fondos que aportan los países ricos para ayudar a los pobres a que se adapten al cambio climático "no alcanzan ni al 1% de lo que se necesita". Esta es, sin dudas, una de las injusticias que deberán abordar en Copenhague.
